BALADA DE CONSENTIMIENTO A ESTE MUNDO

 

LOS DÍAS MÁS HERMOSOS.

Sala Amós Salvador, Logroño.

14/12/ 2016 - 12/2/2017

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Balada de consentimiento a este mundo, consistente en doce planchas xilográficas, talladas con gubia sobre DM, estampadas a mano con tinta negra sobre algodón crudo sin tratar. Posteriormente intervenidas sobre las estampaciones con distintos tratamientos pictóricos (tinta, disolventes) originando monotipos que, a su vez, se suman en capas a la obra inicial, interfiriendo unas con otras, conformando visualmente un muro de aproximadamente 12m. de largo por 3,5m. de ancho.

 

 

Ballad of consent to this world, consisting of twelve xylographic plates, carved with gouge on DM, hand-printed with black ink on untreated raw cotton. Subsequently intervened on the prints with different pictorial treatments (ink, solvents) originating monotypes that, in turn, are added in layers to the initial work, interfering with each other, visually forming a wall of approximately 12m. long by 3.5m. Wide.

 

 

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{...} Balada de consentimiento a este mundo -así titula el autor su única obra en esta exposición- quiere ser un pútrido escorial del que el ser humano salga con ojos cenicientos, cansados de buscar en la inmensa oscuridad a la que nos aboca nuestra cobardía, embotando nuestros sentidos, extenuando cuerpo y mente para al fin adquirir consciencia de la gravedad de nuestra dejación. No hay aquí una posibilidad meditabunda para enfrentar los tiempos que vivimos ni espacio donde esconderse. En cada matriz xilográfica se come o se es comido. Sí, han leído correctamente: como los humanos lobos de Thomas Hobbes; como los supervivientes ávidos de sangre de La Carretera de Cormac McCarthy.

 

Acción directa sobre nuestras conciencias, reclama el artista. Nada de belleza rasurada para embaucarnos en una batalla perdida. Carlos Ramírez entiende que la obra nace de la pérdida, de la derrota, desde ese lugar donde nadie espera una salvación milagrosa; mucho menos la resurrección. Pero la lucha contra el Diablo es estéril. Salvo que en la disputa se agrandan nuestras pasiones y la energía desprendida en los actos para combatirlo iluminan nuestros nobles deseos de trascender la cantada derrota. {...}

 

 

{...} Ballad of consent to this world - so the author titled his only work in this exhibition - wants to be a putrid scoria from which the human being comes out with ashen eyes, tired of searching in the immense darkness to which he leads us our cowardice, dulling our senses, exhausting body and mind to finally acquire awareness of the seriousness of our abandonment. There is not a meditative possibility here to face the times that we live or space to hide. In each xylographic matrix it is eaten or eaten. Yes, they have read correctly: like the human wolves of Thomas Hobbes; like the blood-hungry survivors of Cormac McCarthy's Road.

 

Direct action on our consciences, claims the artist. Nothing of beauty shaved to deceive us in a lost battle. Carlos Ramírez understands that the work is born of the loss, of the defeat, from that place where nobody expects a miraculous salvation; much less the resurrection. But the fight against the Devil is sterile. Except that in the dispute our passions are enlarged and the energy released in acts to combat it illuminate our noble desires to transcend the sung defeat. {...}

 

 

Julio Hontana Moreno.

los días mÁs hermosos

Sala AmÓs Salvador

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Fotografías: Rafael lafuente

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