Las raíces entrelazadas de una vid se unen para componer el nombre de una antigua deidad del vino tinto y la agricultura a ritmo de “Death metal”. Ritmos freneticos, voz gutural y tambores oscuros resucitaran de nuevo a este antiguo dios si a alguien se le ocurriese volver a despedazar su cuerpo en veintiseis partes y arrojarlo al Nilo.

La vida y la muerte se abre camino en este grabado formado por dos estampas nacidas de una misma matriz. La primera de ellas impresa sobre papel Somerset Textured Soft White, de 300 gr. 100% algodon, sobre este cosida en seis puntos la segunda estampa en tela de algodon crudo, en su reverso a sido intervenida con pintura plástica negra, y spray dorado calido. La tela a sido cortada a un tamaño menor y de forma irregular.

Para la creación de la matriz se a utilizado una plancha de DM de 61cm de alto por 60cm de ancho y 3mm de grosor, que a sido tallada con gubias de diferentes grosores para realizar esta xilografía. Las dimensiones totales del soporte son 80cm de alto por 60cm de ancho.

La obra presentada al concurso Osiris forma parte de mi ultima linea de experimentación artística que estoy realizando desde inicios de este año 2019.

En ella busco llegar a la abstracción a través de la tipografía “Death metal” y la linea blanca sobre fondo negro, utilizando para ello la xilografía o la pintura directa sobre tela o papel. Materiales y tecnicas que me acompañan en mi desarrollo creativo desde 2013.

Mi metodología de trabajo va unida a la musica, trabajo frenético y rápido, destrozando mis oídos a ritmos infernales que hacen sumergirme en un trance donde lo único importante es dejarse llevar por la linea y el dibujo, de bastando madera sin control o apretando el lápiz sobre el papel hasta casi destruirlo.